Planifica los turnos pensando en cómo ganarás los tres puntos.
La salida
Elige un Pokémon Activo que pueda actuar pronto o aguantar mientras preparas la banca. No llenes todos los espacios sin necesidad: cada Pokémon expuesto puede convertirse en un objetivo. Observa la apertura rival para decidir dónde colocar tu primera energía.
El jugador que empieza no recibe energía de la zona en su primer turno. Eso no impide todos los ataques: los que no requieren energía pueden utilizarse si se cumplen sus condiciones. Lee siempre el texto concreto de la carta.
El orden de las acciones
Antes de atacar, revisa si debes robar, buscar, evolucionar o cambiar de Activo. El ataque termina el turno. Utiliza el Partidario que mejor resuelva la necesidad actual y recuerda que no puedes jugar libremente varios en el mismo turno.
Calcula el daño, la debilidad y las reducciones antes de decidir. Retirarte puede conservar un atacante preparado, pero también consume energía y puede retrasar tu siguiente golpe. Compara ambos resultados.
Planificar los puntos
La condición habitual de victoria es alcanzar tres puntos. Los Pokémon normales suelen conceder uno y los Pokémon ex, dos; algunas reglas, como la de los Pokémon ex de Megaevolución, conceden tres. Lee el recuadro de la carta para saber qué arriesgas.
Si el rival solo necesita un punto, poner en juego un Pokémon débil puede darle una ruta más fácil que derrotar a tu atacante principal. Del mismo modo, busca objetivos que te permitan cerrar la partida con el menor número de turnos.
