Dale a cada una de las 60 cartas una función dentro del plan.
Partir de una idea
Escoge un atacante o una combinación principal y determina cómo se prepara. Después añade formas de buscar Pokémon, robar cartas, conseguir Energías y cambiar de Activo. La cantidad de cada categoría depende de la estrategia: no existe un reparto fijo que sirva para todas las barajas.
Una baraja válida tiene exactamente 60 cartas y al menos un Pokémon Básico. La regla general permite hasta cuatro cartas con el mismo nombre, con excepciones como las Energías Básicas y otras restricciones escritas en cartas concretas.
Mejorar la consistencia
Prueba la lista y anota qué impide atacar a tiempo. Si falta un Básico, una evolución o una Energía, modifica las herramientas que encuentran esa pieza. Añadir otra carta final muy potente puede empeorar el problema si hace más difícil preparar el campo.
Conserva suficientes recursos para la partida completa. Descarta con un plan: antes de gastar la última copia de una carta, piensa si la necesitarás después de perder al primer atacante.
Leer las cartas en contexto
Comprueba si un efecto se aplica al Activo, a la banca o a todos los Pokémon. Diferencia daño, colocación de contadores, habilidades y efectos de ataques. Una protección puede impedir una de esas acciones y permitir otra.
Cambia pocas cartas entre sesiones y compara resultados. Si modificas media baraja después de cada derrota, será difícil saber qué ajuste ha ayudado.
